La cocina húngara se caracteriza por sus sabores intensos (a veces picantes) pero variados. Fue influida por los turcos, griegos, serbios, rusos, rumanos y austriacos. La mayoría de los platos principales están preparados con carne de cerdo, de vaca, de oca o de pollo. Se utilizan también verduras: champiñón, col, zanahoria, apio, judías, guisantes y pimiento verde, y las patatas en varias formas. Y, por supuesto, no hay que olvidar el pimentón, que en húngaro se llama „paprika”. También hay regiones donde en los restaurantes se ofrecen platos de caza, de carne de jabalí o de venado.
SOPA „GULYÁS”: es el plato más famoso de la gastronomía húngara e incluye los ingredientes tradicionales, como el pimentón (en húngaro: őrölt piros paprika), cebolla, raíz de perejil, carne de vaca, ñoquis y también comino.
PÖRKÖLT: un plato cocido (en muchos países se vende como „gulash”), tipo estofado, pero con menos jugo. Existen diferentes variantes dependiendo de la región. En la mayor parte de Hungría se hace con carne de cerdo o de vaca, pero no es raro encontrar variantes de cordero, de venado o de jabalí. No debe confundirse con la sopa gulyás, su antecedente inmediato.
El pörkölt correcto se elabora sin líquido añadido, con un braseado inicial en grasa de cerdo, empleando los propios jugos de las verduras (pimiento verde, cebolla y pasta de tomate), la carne y pimentón en abundancia. En muchos países fuera de Hungría existen variedades de pörkölt; por ejemplo, en Austria, Alemania y la República Checa se sirve casi siempre bajo el nombre de gulash, por lo que la confusión entre los dos platos aumenta.
TÖLTÖTT KÁPOSZTA: hoja de repollo rellena de carne picada con arroz y, por supuesto, algo de pimentón en polvo, con una salsa tipo chucrut; se suele servir con nata agria para suavizar el sabor. Es un plato típico de invierno, de origen griego o serbio. Tiene la ventaja de que se prepara en gran cantidad y al día siguiente se puede calentar, y el sabor es aún mejor.
LIBAMÁJ (hígado de oca o foie gras) es uno de los platos más delicados y finos. Se sirve de varias formas: frío, en su propia grasa, como primer plato, con un poco de mermelada y pan tostado, es decir, con algo dulce; o también caliente, como plato principal, con aros de cebolla asada de guarnición.
Desgraciadamente, el pescado no se come tanto como en los países que tienen costa. En Hungría los pescados más conocidos que se preparan son la carpa, el siluro, el lucioperca y la trucha.
El pescado más valorado y de sabor más fino: FOGAS (lucioperca)
En Hungría las tradiciones de repostería son muy variadas. Está influida por confiteros y pasteleros austriacos, suizos y alemanes, y también por Transilvania. Se utiliza todo tipo de frutas y frutos secos, como la nuez, la avellana, las semillas de amapola, la castaña, el requesón, el arándano y también la mermelada, e igualmente algunos ingredientes importados, como la vainilla o el coco rallado.
DOBOS TORTA (tarta Dobos)
Fue el pastelero húngaro József C. Dobos quien presentó este pastel en 1885 en una exposición nacional, donde obtuvo gran éxito y el interés del sector confitero, ya que en la preparación de la crema de chocolate utilizó una nueva receta; desde entonces empezaron a ofrecerlo las pastelerías de toda Hungría.
MÁKOS RÉTES (strudel u hojaldre de semillas de amapola)
Es un pastel típico y popular entre los strudel (los hay de requesón, de guindas, de cereza y de manzana). En casa últimamente se prepara menos, ya que para conseguir la masa adecuada hay que trabajar mucho: si la masa no está bien elaborada, no se puede extender (se rompe fácilmente) para obtener el hojaldre fino. Las pastelerías siguen ofreciéndolo.
„Kürtőskalács”, el pastel de chimenea, es un invento de Transilvania de hace muchos años que hoy en día está muy extendido por la zona turística y ya se vende también en otros países.
En Hungría hay 22 regiones vinícolas; entre ellas destaca la región de Tokaj, con vinos blancos. El más renombrado de la región de Tokaj es el vino hecho con las uvas „aszú” (uva ya medio pasificada por el hongo noble Botrytis cinerea). Pueden visitar la página de la bodega hispano-húngara Oremus: www.tokajoremus.com
Las regiones más conocidas de vino tinto son Eger, Sopron, Szekszárd y Villány; esta última tiene un microclima submediterráneo, por eso muchas veces consiguen elaborar vinos excelentes.
Las variedades de uva tinta que más se cultivan y se utilizan para la elaboración del vino tinto: cabernet franc, cabernet sauvignon, merlot, syrah, portugieser, kékfrankos y kadarka (estas dos últimas no tienen traducción, ya que son variedades que solo se cultivan en Hungría).
Las regiones más conocidas de vino blanco: Balatonfüred-Csopak, Buda-Etyek, Mór, Pannonhalma y Kunság. Para elaborar el vino blanco se plantan en general variedades de uva como riesling, hárslevelű (hoja de tilo), chardonnay, sauvignon blanc y szürkebarát (pinot gris).
A petición podemos organizar una cata de vinos en cualquier región vinícola de Hungría.